Descripción
Te han dicho que el mal tiene nombre, forma y cola. Que anda suelto, que te tienta, que existe fuera de ti. Pero si el diablo tomara la palabra, no te hablaría de infiernos. Te hablaría del miedo que te paraliza, de la culpa que arrastras, del deseo que niegas, del autoengaño que perfeccionas cada mañana. Te hablaría de ti. Y lo que escucharías al oído no te gustaría nada.




